Aguas residuales domésticas


Las aguas residuales domésticas, son aquellas provenientes del uso en diferentes actividades de un hogar. Contaminan al agua que con la presencia de sólidos, desechos orgánicos, detergentes, jabones y grasas. También se les conoce como aguas urbanas.

Las aguas residuales son aquellas aguas usadas de forma doméstica, urbana, industrial o agrícola y cuya calidad ha sido afectada.

El origen de las aguas residuales domésticas o urbanas son:

  • Zonas residenciales
  • Zonas comerciales
  • Centros institucionales
  • Espacios y centros de recreo

Tratamiento de aguas residuales domésticas

Para tratar las aguas provenientes de las actividades domésticas se requiere procesos de purificación más extensos para liberarla de residuos como heces, grasas o minerales.

Según el Fondo de Nacional del Ambiente en Perú (Fonam), el proceso usual del tratamiento de aguas residuales domésticas tiene las siguientes etapas:

Pretratamiento

Se procede a la eliminación de materias gruesas, cuerpos gruesos y arenosos.

Tratamiento primario o físico

Se efectúa la remoción de sólidos suspendidos. Se neutraliza la acidez o alcalidad excesivas y en la remoción de compuestos inorgánicos mediante precipitación química.

Tratamiento secundario o biológico

Se pretende la oxidación de la materia orgánica biodegradable con bacterias para evitar la posterior presencia de contaminantes y la ausencia de oxígeno en los cuerpos de agua.

Tratamiento terciario

El tratamiento terciario o avanzado implica la cloración, empleada para lograr agua más pura.

Secuencia completa de tratamientos de aguas residuales domésticas elaborado por FONAM (2010):

Reuso de aguas residuales domésticas

En la actualidad existen normas internacionales que regulan la calidad de las aguas residuales domésticas para su reúso en la agricultura. Muchos países no tienen normas propias que puedan aplicarse según sus propias condiciones técnicas, económicas y ambientales. Sin embargo en otros países se reusan las aguas sin ningún tratamiento.

Recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS) para el riego de campos deportivos y de zonas verdes con acceso público: